Categoría: Mis Historias
14 Septiembre 2006
No se si eran alucinaciones, producto de quien sabe qué… Pero esto le sucedía todos los días a ella. El ruido provenía de esa ventana, la cual daba hacía un hermoso campo con árboles altos, bajos y añosos, ésta reclamaba su atención por que de afuera venía una brisa, acompañada de un sonido que no se definía claramente qué era, pero lograba que la ventana golpeara una y otra ves…
Decidió salir a buscar esto que citaba su curiosidad. Caminó por largo rato entre los vientos que la acariciaba, hasta que se encontró con el ruido, venía de un árbol, un símbolo viviente hermoso, el cual tenía un banco en su amable sombra. Las hojas se movían de tal manera que transmitían como una vos.
Ana, al escucharla, pensó que el cansancio que tenía la estaba perturbando. Pero no era así, era tan real el susurro, que hasta los pájaros estaban alborotados…
El sol se filtro entre las ramas para tocarle el cuerpo; en ese instante casi mágico, el tiempo se detuvo sin darle opción, para que escuchara lo que el avellano tenía que decirle:
-Vivirás un gran amor, esa clase de amores que son tan grandes que no entran en el alma y se asoman en los ojos a través de una lágrima. Solo tienes que encontrarlo–
La joven confundida y asombrada, no podía creer lo que estaba sucediendo, hasta que una paloma le entregó un papiro, con el nombre de su gran amor desconocido…
A las dos semanas, ella mirando por su ventana, pensaba si lo sucedido habría sido un sueño, o si en verdad había sido real… De repente, visualiza un joven, que estaba inmovilizado observando aquel árbol, así como ella había quedado aquella vez… Recordando el nombre del escrito que el ave le había otorgado, fue hasta el lugar para ver si era de casualidad él; al mirarse cara a cara, se sentaron en el banco. Una lagrima cayó de los ojos de ella, y antes de que hablara, el joven desconocido le dice: Sos hermosa, ¿Te llamas Ana?...
Naty..
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14 Agosto 2006
Sucedió en ese crepúsculo matutino, un despertar diferente, era lindo pero al mismo tiempo, extraño… Aparecía siempre en su mente la imagen y se perdía en los oscuros silencios de la soledad, pero ese día persistió...
Belén lo sentía cerca, aunque no lo estaba, lo anhelaba ver, pero tenía miedo al encontrarlo…
Damian era un joven muy especial, conservaba la esencia de la vida dentro de él. Su alma no estaba contaminada aún por este mundo…
En poco tiempo, ellos se conocieron mucho, las horas parecían minutos cuando estaban juntos, los sueños se fundían en uno solo, los secretos dejaban de ser ocultos y tan solo con el roce de las manos se despertaban variados sentimientos divinos…
Ellos eran mucho más que almas conociéndose, pero no se terminaba de llenar la copa servida… Había algo que a veces, no dejaba que los sueños sean compartidos, que las miradas sean profundas, y hacía que la piel de las manos durmiera esos sentimientos sublimes…
En un tiempo atrás, ella había perdió el brillo del amor en sus ojos, su corazón estaba lastimado por esas malas experiencias vividas, de esas que marchitan el espíritu, dejándola sin ganas de volver a empezar…
Inesperadamente, alguien se presento en su puerta, era él extrañándola a ella. Así fue que, la efigie dejo de aparecer en su imaginación, para ser real e hizo que ese sentimiento de extrañes, deje de existir pasando a ser alegría, simplemente por la existencia de Damian en su vida…
Sin prologo ni escrúpulos, él le expresó que quería estar eternamente con ella, que tenía sus mejor sueños para compartirlos, y que anhelaba un “para siempre”… A lo que Belén contesto sin ese miedo: - Sí, mi amor, para siempre juntos -…
Como lo decía Sponuille: “Es la esencia del amor: la alegría de que el otro exista”
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4 Agosto 2006
Los esquemas de su vida, se visualizaban en una hoja en blanco, pero no por que el lápiz no tenga más punta o por que los textos no se diagramaban armoniosamente.
Acaecía razones adversas dentro de si misma, ella se preguntaba - ¿Por nos toca vivir lo que no elegimos?...
Martina era una joven emprendedora, segura, y carismática desde pequeña. Pero se encontraba sin un rumbo, como encerrada en una cajita de cristal.
Por caprichos del destino, su corazón no tenía dueño aun, a pesar de ser bonita e inteligente, no conseguía enamorarse fácilmente, ya que era muy detallista con los hombres.
Anhelaba hacer algo importante en su vida, pero no sabía cómo ni qué…
Había pasado toda su vida estudiando y cumpliendo obligaciones, hasta que freno con esa rutina.
Una mañana despertó temprano, los rayos del sol llegaban hacía ella dándole una tibia calidez, con lo cual le dio ganas de hacer algo diferente. Fue así que armo una mochila y salió sin saber a donde. Esperando que el destino haga de las suyas…
Camino y camino tanto que la imagen se le hacía borrosa, y cayó flaqueada.
Al despertar, un joven la estaba mirando detenidamente. Ya no estaba en el mismo lugar del hecho, si no que el muchacho se había tomado el atrevimiento de levantarla y subirla a su automóvil. Hablaron durantes muchas horas, ya que la química había surgido automáticamente. Hasta que él le dijo: - la belleza del mundo no nos sirve – y término dándole un dulce beso…
Pasaron los años, y se casaron, ya que compartían sus vidas con mucha complacencia. Pero una noche, ellos como dos enamorados, fueron a cenar a un lugar muy especial, donde ella falleció, su corazón decidió dejar de latir…Ella tenía insuficiencias cardiaca…
No existe la casualidad, solamente se revela delante de nosotros el inevitable destino con el que vivimos…
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22 Julio 2006
No era de todos los días lo que le sucedió esa vez a Camila. Parada sobre su balcón con los ojos abiertos, casi sin pestañear, se encontraba mirando hacia la nada, pensaba solamente en Ezequiel y al mismo tiempo se preguntaba, por qué lo haría; ¿Estaría interviniendo el amor?...
Mientras sus pensamientos viajaban, escucho el sonido de un sobre deslizándose por debajo de su puerta; la conmoción fue tan grande y fuerte que se le aceleró el corazón. Presintiendo de quien se trataba, corrió para abrirlo.
Como siempre lo hacía, rompió el sobre, ya que no podía esperar y menos tener la delicadeza de conservarlo sano.
Venían carteándose más de siete años, era una actividad única e insaciable, una necesidad de saber cómo iba la vida del otro; a él le ocurría lo mismo, siempre se lo comentaba en sus líneas.
A pesar de que se conocían mucho, siempre tenían algo nuevo para contarse. Personalmente nunca se habían visto, ni siquiera por medio de alguna foto, por que esa fue la decisión en aquel comienzo y ésta hacía a la relación más interesante aun.
En todo ese tiempo lograron formar una gran amistad; gracias a esas letras que iban y venían, las cuales producían múltiples emociones.
En sus últimas cartas Ezequiel narraba que estaba conociendo una joven muy linda e importante, pidiéndole a su amiga consejos, los cuales ella mandaba sin titubeos.
Pero en esa carta, él seguro de si mismo contó que estaba enamorado y que era lo más bello que le había sucedido en su vida, pareciendo dispuesto a todo por esa mujer.
Inexplicablemente Camila se sintió muy mal, terriblemente celosa. Todo su ser se apago, estaba como una flor sin agua, un cometa sin cielo o como una pluma sin tinta.
Con ese sentimiento que crecía dentro suyo, siguió leyendo que inclusive le había comprado un anillo, para jugársela entera y comprometerse.
En ese instante algunas lagrimas cayeron arriba del escrito, por que se daba cuenta lo enamorada q estaba de él.
Cuando la mirada ya volvía a la normalidad, observo hacía la vereda de enfrente un cartel que decía: -Camila, ¿Quisieras casarte con migo? Ezequiel.-
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22 Julio 2006
En esa noche su corazón estaba solo, casi perdido dentro de su ser. Mientras el alma lo buscaba, sus ojos se cerraban lentamente; la mente todavía le daba la orden de volver abrirlos, pero sus músculos no respondían.
Resignada a la oscuridad y tranquilidad comenzó a observar unas estrellas y luego millones de ellas acompañadas de una hermosa luna llena. Hacia el horizonte vio un bosque de árboles muy altos que se movían por la acción del viento.
Entonces busco algún camino o ruta que la llevara algún sitio para orientarse. Entrando un poco en estado de desesperación, quiso ir más deprisa pero sus piernas solo iban a otro tiempo, miro sus pies y estaban descalzos pero no tuvo dolor al caminar.
Sin llegar a ningún lado y alumbrada por las estrellas, recorrió mucho hasta llegar a esos árboles, donde se encontró con un niño. Éste la llevo de la mano hasta una gran puerta; las estrellas no llegaban a alumbrar dentro del bosque, era todo oscuro y tenebroso, el niño le pregunto a ella, ¿qué era lo que le gustaría encontrar del otro lado?, sin entender mucho la pregunta, el pequeño le explicó que podían encontrar lo que realmente buscaba, lo que anhelaba para su vida; entonces en ese mismo instante que entro, sus ojos parpadearon y despertó, fue ahí que comprendió que era un sueño y que algo significaba.
El timbre tintineó en su puerta, se levanto para atender y vio que era un joven muy dotado de hermosura. La cara se le hacía conocida pero no logro saber de donde podía ser. Él se presento brevemente, por que le había llevado mucho tiempo encontrarla, simplemente y sin rodeos le contó que una noche de soledad había soñado con un niño que lo llevo hasta una gran puerta, igual a la de ella, donde adentro también estaba ella y comprendió que era lo que estaba buscando para su corazón.
El alma de la señorita encontró a su corazón en ese momento latiendo fuerte, mientras que su mente le ordenaba la emoción, tanto sus músculos como los de él reaccionaron rápido con un fuerte abrazo.
Así fue como se encontraron estas almas gemelas ayudadas por un niño en un sueño…
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22 Julio 2006
En el comienzo de ese nuevo año, llegó inesperadamente a su conocimiento, como si ya hubiese estado escrito y determinado en la historia.
En un encuentro no programado y movido quizás por el destino, Cristian se cruzó en la vida de ella. En ese corto pedacito de una larga noche, alcanzó el tiempo para anhelar alguna próxima vez...
Así fué como los ojos de Libby se reencontraron con los de él en una noche de verano. Pero solo fueron palabras vacías las que salieron de la boca de ella, de Cristian salía algo más que eso.
Sin saber qué era lo que determinaba esa historia en la vida de la jovencita, salió corriendo en preciso momento que el aroma de él llegaba hasta su piel. Nunca se supo qué la llevó a tomar esa decisión extraña de irse, pero esa fué la ultima ves que se miraron...
Pasado el tiempo, miles de kilómetros era lo único que los separaba, pero era como si no existiera la distancia, ya que había algo entre ellos, una conexión rara, una nesecidad extraordinaria, un deseo infinito de volver a verse.
Los años siguieron transcurriendo y esto se convirtió en una enfermedad única, como una fiebre que calentaba el cuerpo y se iba hasta que volvía a aparecer. Una enfermedad que todavía no tiene cura, y no se sabe si la va a tener...
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22 Julio 2006
Esta es una historia incomprendida por su propia escritora, ¿Historia de Amor?, ¿Quién pudiera establecer?...
Marcos no estaba enamorado de ella, ni siquiera de su presente amor, ya que si hubiese sido así, no existiría conexión alguna con otra mujer, de la manera que él lo hacía.
En ésta relación tan extraña, ella quería encontrar la “química” que llaman algunos.
Cabe destacar que Eluney se había involucrado bastante ya. Estaba como encantada por la hermosa vos que escuchaba de el otro lado.
Soñadora de sus propios deseos buscaba en Marcos encontrar algo que la hiciera estallar de pasión, pero era como buscar la quinta pata al pobre gato…
Él buscaba la mirada sobre los ojos de ella para descansar fijamente y jugársela, tal ves… Pero al mismo tiempo convivía dentro suyo con una manera de ser muy distinta a la de afuera. Era capas de pronunciar un Te quiero..y un desprecio al mismo tiempo, no tenía pelos en la lengua. Desigual era su corazón y mágica su alma, él sabía negociar con el amor, ella solo quería entregarlo…
Una tarde gris de invierno, donde aún parecía otoño, Eluney sumergida en melancolía, miraba caer las hojas de los árboles preguntándose, ¿Dónde se las llevara el viento?... ¿Irán a parar a donde están los deseos de las almas?...
Él en esa misma tarde y en ese preciso momento, se daba cuenta que la había perdido, y a pesar de su interna forma de ser, rodaron sobre sus mejillas dos lagrimas que cayeron sobre las hojas secas de una plaza…
Ninguno de los dos lo esperaba, a pesar de que sus corazones lo anhelaban. Frente a frente se cruzaron por casualidad o por que el destino así lo quiso. Solo estaban separados por unos centímetros no más, pero la distancia ya no existía.
La conmovieron sus ojos y su manera de reír. Eluney lo miro y él quedo impresionado, allí descubrieron que nada era tan importante como el Amor, como ese amor correspondido, desinteresado.
Ella pensó ¿Por qué es tan difícil manifestar lo que uno siente? ¿Qué nos pasa?, ¿Por qué no podemos estar juntos?...
Marcos la tomo de las manos sin pronunciar palabra alguna, la manos parecían suaves, sintieron que nada era importante si no estaban juntos.
Buscaron alguna manera para comunicarse, pero no era fácil, había algo que faltaba como la gota que rebalsa el vaso quizás...
Dicho fueron sus labios cuando la beso, sensible fue su piel como su corazón en ese palpitar. Él le dijo: Te quiero- , sin miedo ni vergüenza. Eluney admirada le contestó: sos mí día y mi noche, puedo llegar a las estrellas expresando lo que siento. Él ilusionado respondió: Puedo irme de este mundo si es con vos y nuestro sueño…
A lo mejor fue una ilusión inesperada, de esas que en un suspiro pasan sin darse cuenta. Pero éste es el final de la historia y para que sea comprendida. Ellos si se amaban…
servido por naty83
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