En mis quince años...
Sin que lo quisieras, te fuiste,
y a partir de entonces no volviste;
Fué entonces cuando más te
Necesitaba, para saber cómo la
juventud día a día se controlaba.
Fueron quince años de estar juntas;
Parte de tu vida, toda mi infancia.
Llorábamos por películas o reíamos
a carcajadas.
Cuando yo nací fuiste la persona
que de la emoción llorabas;
Cuando vos te fuiste fui una que
de la tristeza más te lamentaba.
Pero cumpliste…
Tus roles,
Tus metas,
Tus luchas,
Tus ilusiones.
Tu día llegó y a mi me entristeció,
Pero cumpliste para mí, un papel
muy importante: el de “Abuela”,
el que siempre recordaré
“Para toda la Vida”…
